Reseña critica Historias Cruzadas
CBTIS #33
Leona Vicario
“Historias cruzadas”
Dana Ruiz
Areli Guzman
Miriam Vazquez
Contabilidad
2 ”A”
Omar Heriberto Valenzuela
LEO Y E. II
San
Luis Rio Colorado, Sonora a 28 de febrero del 2020
Reseña critica
Historias Cruzadas
Historias
cruzadas es una película que confronta el interior de dos mundos, el de las
empleadas y el de sus patronas. Aibileen trabaja en una lujosa casa de
Mississippi. Sus labores van más allá de encerar el piso y hacer el mercado.
Aibileen hace las veces de madre de la hija de sus patrones. Es la que
cuida de una pequeñita robusta que tiene un futuro negro porque no heredó la
belleza de su madre. Situación nefasta para una mujer de esa época donde el rol
femenino se limitaba a “tomar clases para ser un ama de casa ejemplar”.
A
pesar del amor y la dulzura con la que consiente a la niña, Aibileen guarda una
profunda tristeza causada por la muerte de su único hijo a manos de “hombres
blancos”. Su historia de resentimiento es la misma de sus compañeras, empleadas
que protegen y cuidan niños ajenos mientras cualquiera se encarga de los
suyos.Sobre ellas sus patronas. Mujeres con mucho dinero y pocos modales,
educadas en una sociedad insulsa donde las empleadas deben usar baños
construidos fuera de las casas. Mujeres que se reúnen a planear normas de
sanidad y eventos de caridad, mientras sus trabajadoras negras les sirven
el té y besan a sus hijos cuando caen de las escaleras.En la mitad de todas
estas mujeres de la alta sociedad estadounidense - que inflan su pelo con
litros de laca para sus tardes de bridge- un desparpajado personaje, divertido,
agraciado y congraciado con una historia que pide a gritos justicia: Celia
Una
rubia torpe y sensual que no sabe cocinar, no sabe hacer amigas y no sabe tener
hijos. Para aprender todo lo que debe saber un ama de casa contrata a la
única empleada que no la rechaza, o mejor, a la única mujer a la que le
cae en gracia: Mimmy. Dos interpretaciones brillantes y reconocidas por la
Academia, pues ambas están nominadas en la categoría de mejor actriz de reparto
de los premios Oscar.Las buenas historias se cuentan a través de personajes
cotidianos, que reflejan realidades tan cercanas que conmueven e inspiran.
Historias cruzadas en la vida de cualquier ser realmente humano.La señora de la casa abraza con alegría y agradecimiento a
su trabajadora del hogar; una trabajadora doméstica toma de la mano a la joven
de la casa y la aconseja sobre la vida; la trabajadora come en la misma mesa
que sus patrones o, aún más, la señora de la casa le cocina a su trabajadora.
¿Cuántas veces hemos visto algo así? ¿Una pocas, ninguna? Parece que sólo en
las películas… Sí y no.
Más bien, lo que escuchamos a diario es cómo
algún patrón con educación universitaria, trabajo en una gran empresa o
jubilado con una buena pensión de exejecutivo bancario se refiere a las
trabajadoras del hogar como “chachas” para –según él- usar eufemismos y no
insultarlas al llamarlas “gatas”; de la misma forma, su señora les dice
“azafatas” para –según ella- no insultarlas al usar “sirvientas” o “misifuzas”.
Malas noticias para ambos: todos los términos son insultantes porque nacen de
la misma actitud discriminatoria: la trabajadora doméstica es una persona “de
segunda clase”, indigna de comer lo mismo que ellos, de tener seguridad social,
tiempo libre y un sueldo decoroso. Es una No Persona porque para ellos No
Existe más allá de su trabajo diario. ¿También parecen situaciones de película?
Sí y no.
Sí, porque cierto sector de la industria
cinematográfica mundial aborda con responsabilidad las problemáticas sociales,
las expone en pantalla y las convierte en parte de la cultura fílmica. No,
porque lo que se describe en los dos párrafos anteriores son situaciones
cotidianas que se reproducen a diario. Por desgracia, las positivas ocurren
poco; las negativas son legión, muchedumbre innumerable en los hogares.Este
excelente film hace visible un problema humano dentro de la mejor tradición
liberal del cine hollywoodense. Esa tradición de crítica social que lo mejor de
Hollywood conjuntó a partir del realismo poético francés, la literatura inglesa
en la vertiente de Dickens, el cine de vanguardia soviético, obras valiosas del
expresionismo alemán, del neorrealismo italiano… para unirla con las raíces de
su mejor comedia: el anarquismo irreverente de los Hermanos Marx, el fondo
social de la pobreza en Chaplin… A lo anterior sumó su propio realismo social décadas
de los 60 y 70. De manera paralela, tanto Hollywood como la imagen de la
persona negra en el cine estadounidense evolucionaron al formar parte del mismo
crisol cultural y generar-recibir efectos de la sociedad estadounidense.
Sin embargo, el espectador latinoamericano en
general y el mexicano en particular jamás hubiera visto esta película
proyectada si no fuera porque tres de sus actrices fueron nominadas para el
Oscar y la cinta misma nominada para Mejor Película del Año. Sin estas nominaciones,
los “misteriosos” criterios de las distribuidoras que difunden cine
estadounidense en Latinoamérica hubieran decretado no exhibirla “porque la
historia es demasiado local para ‘ese’ público Región 4 que desconoce este tipo
de películas”. Sin embargo, luego de ver la cinta, se observa que hay muchos
paralelismos entre la situación de las trabajadoras domésticas en la película
con las trabajadoras del hogar latinoamericanas y mexicanas. Lo que cambian son
ciertas modalidades, pero las situaciones y sus causas muestran semejanzas
cotidianas múltiples. Lo que se nota en el fondo es la misma discriminación,
racismo, clasismo, sumisión y desprecio que están entretejidas en la vida
diaria de tal forma que en todas estas sociedades ven como “normal” esta
explotación de seres humanos por otros seres humanos.
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